Aprendizaje para la Transformación digital. Optimismo orientado a la acción

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Las predicciones acerca del futuro del trabajo que muchos veían en el horizonte, de un momento a otro, han tocado tierra. Aunque al principio se podría pensar que los cambios repentinos serían temporales, hoy no queda duda de que el mundo tal y como lo conocíamos quedo en el pasado.

Las noticias en general, así como las relacionadas con la economía y empresa, planean varios escenarios, algunos con un pesimismo profundo y largo. Algunos medios incluso se atreven a augurar una crisis que superará la Gran Depresión de 1929.

A pesar de todo este pesimismo, habría que preguntarnos: ¿Qué hay de bueno en esto? ¿Existe un punto de vista optimista?

A pesar del gran papel de los medios en tratar de determinar el estado de ánimo de la población; los empresarios y emprendedores, diariamente nos dedicamos a buscar adaptarnos a este nuevo panorama y seguir apostando por escenarios de crecimiento e innovación.

Estamos dejando un mundo atrás, para construir uno nuevo. Innovadores de pensamiento y acción están tomando la decisión constructivista, centrada en soluciones. Donde el optimismo es una decisión.

Los cambios sucedidos y los que se avecinan no han llegado de forma intempestiva, son tendencias que venían cosechándose, la situación del coronavirus lo que ha logrado es acelerarlas. Y las empresas tanto las que estaban un poco más preparadas, como las que no, han tenido que realizar movimientos rápidos de adaptación.

Esto es un punto optimista: El aceleramiento y adaptación ante una situación intempestiva, puede ser un buen punto de partida para capitalizar el aprendizaje y detectar oportunidades… y por supuesto, aprovecharlas.

Las ventajas para las empresas hacia la transformación digital.

Ya estamos en el mar digital, como quiera que hayamos llegado a él, es un buen momento de preguntarnos:

¿Cuáles son las ventajas que ofrece un mundo digitalizado?

¿Cómo mi empresa o proyecto puede aprovecharlas?

  • Una ventaja principal es el alcance a un mercado global, seguido por procesos comerciales automatizados que permiten llegar al cliente y transmitir el valor de la empresa.
  • La transformación digital permite optimizar los sistemas de la empresa y hacer el mejor uso de los recursos. Repensando los sistemas tradicionales con los que la empresa opera, buscando que la tecnología sea un facilitador, nunca un controlador, para el logro de resultados. Es un planteamiento sano, para todas las empresas sin importar el tamaño.
  • El trabajo remoto permite capitalizar el talento humano y hacerlo mucho más efectivo y orientado en resultados. Posiblemente ambas, con una estrategia ideal según las características de la empresa, se convierta en una buena alternativa financiera para bajar sus gastos pasivos y dinamizar su poder de innovación y adaptación al cambio.
  • Mejor uso del tiempo y del capital humano. Nuevos sistemas de trabajo, enfocados en la planeación y el logro de objetivos, puede significar un equipo de trabajo dinamizado para la creación y dirigido de forma correcta, es clave para impulsar toda la empresa hacia nuevas oportunidades. Las personas son las que forjan el camino de cada empresa o negocio, si somos capaces de empoderarlas, de permitir que utilicen su energía y tiempo de forma efectiva, obtendremos equipos más dinámicos, motivados. Esto puede ser logrado con la creación de sistemas de teletrabajo efectivos.
  • Orientándonos a soluciones, podemos trabajar en desarrollar nuevos modelos de negocio. Las herramientas digitales aunadas del know-how de las empresas pueden llegar a intersecciones interesantes para resolver necesidades del mercado. Para esto hay que tener la disposición de abrirse al pensamiento y cuestionamiento, para poder detectarlas y trabajar en ellas. Es una oportunidad de construir una cultura de innovación continua, que se adapte a los tiempos y evolucione orgánicamente con el mercado.
  • La imagen digital de una empresa se vuelve tremendamente importante. La imagen online representa todos los valores que la contienen y transmite la misma seguridad al cliente de obtener lo que desea, igual como lo hacía antes. La diferencia esta facilita la comunicación, la presencia de marca y no se delimita por fronteras.

El nuevo mundo tendrá muchos aspectos iguales al anterior, pero sus efectos serán mucho más rápidos y se irán acelerando, aumentando su efecto. Dicho de otra manera, las fuerzas de una empresa serán mucho más notables, las debilidades serán mucho más pesadas, las amenazas darán mucho más miedo, pero las oportunidades serán casi infinitas.  Pero al final, cada mañana nos levantaremos a buscar nuestros escenarios y caminos para prosperar. Decidimos cada uno de nosotros si…

Seguimos viendo el vaso medio vacío o preferimos rellenarlo.

¿Tienes dudas de cómo comenzar la transformación digital de tu empresa? Contáctanos y creemos la ruta para que tu empresa aproveche las oportunidades de negocio y de desmarque de la competencia.